A principios de los 80, apareció de repente el escuadrón de vuelo sincronizado. Patrocinado por la tabacalera Reemtsma. El escuadrón Stuyvesant. Nunca había ocurrido: un equipo de aeromodelismo como medio publicitario de la mayor empresa tabaquera de Alemania. Y con el mejor aeromodelo del mundo en aquel momento: El Curare de Hanno Prettner.
El contenido completo solo está disponible para suscriptores de pago.
Apoye el periodismo independiente suscribiéndose hoy mismo.

























